sábado, 10 de diciembre de 2016


LOS MANDAMIENTOS DE LA SANACIÓN

TEN CONFIANZA EN EL AMOR DE JESÚS PARA LA SANACIÓN DEL ENFERMO

Cuando la mayoría de los laicos se ve ante la posibilidad de orar por otras personas para pedir sanación, se sienten temerosas porque se creen carentes de la suficiente fe. La fe personal de la mayoría se vuelve un nudo, incluso la de aquellas personas que han estado orando durante muchos años por los enfermos. El Señor sólo nos pide que tengamos fe como un grano de mostaza. Es aconsejable poner toda nuestra atención en Jesús, haciendo énfasis en el Señor y no en nuestra propia fe. Al poner nuestra fe en el amor de Jesús durante la oración, podemos orar de la siguiente manera: “Señor, tú amas a esta persona. Yo estoy aquí para canalizar tu amor y creo y confío en tu amor”. Luego, si es posible, visualice a Jesús allí de pie con sus manos sobre la persona por la que se está orando; pídale a ella que haga también esta visualización. La visualización es muy importante en el ministerio de la sanación porque ayuda a enfocamos en Jesús y no en la fe suya o en la de la persona por la que se está orando.

El don carismático de la sanación, como yo lo entiendo, es una apertura, una “pasividad” hacia el Señor. No lo puede encender y apagar. Inclusive si usted se siente como un tubo oxidado, el amor del Señor puede fluir a través suyo. El agua cristalina corre por tubos oxidados. Por esto, cuando se les enseña a los niños a orar, ocurren milagros. Los niños no tienen los complejos de los adultos. Hace algunos años, un grupo de misioneros en el Africa tradujo el Evangelio de San Juan a la lengua nativa del lugar antes de que fueran expulsados por el gobierno. Al regreso de los misioneros años más tarde, estos se quedaron atónitos al ver que los enfermos de las diversas poblaciones estaban sanos. Atribuyeron esto al hecho de que la gente estaba leyendo el Evangelio de San Juan, a que creían de todo corazón en lo que leían y a que vivían la vida cristiana escrita en el Evangelio. Esto dice mucho de cómo obra la fe en los niños y en las personas simples.: sencillamente creen. Niños de tres, cuatro, cinco años de edad han dicho: “Déjame orar por tí” Los niños oran y después corren a jugar. Poco después la mamá está sorprendida porque se sanó. En repetidas ocasiones he escuchado esta historia. Los chicos no han sido educados en teología. El Evangelio de Jesús siempre ha sido para todos los hombres sin distingos de raza, y es relativamente fácil de seguir. No es sólo para los intelectuales o los teólogos, es para todo aquel que esté abierto a El.

Hoy en día, muchos jóvenes se están adhiriendo a sectas religiosas orientales, situación que nos preocupa. Para sus seguidores, el atractivo de estas sectas religiosas parece radicar en que éstas profesan la garantía de un conocimiento profundo que conlleva a la felicidad. Puedes ir a la cima de una montaña y sentarte con un gurú y aprender los secretos de todos los tiempos, así dicen. Sin embargo, ¿no tiene sentido que tú tengas el Evangelio de Jesús que enseña a entregarse y a enlodarse los pies y ayudar al pobre, o te permite encerrarte en un armario y alcanzar la más alta contemplación? La cristiandad es, ciertamente, la religión más realista. Jesús tenía los pies en la tierra aunque pasó noches enteras orando en las montañas. Ya que profesamos la fe cristiana, sea en lo más alto de una montaña o en las calles de Calcuta o en las ciudades donde vivimos, cree en el amor de Jesús acompañándolo, confía en el amor del Señor para sanar. “No se turben; ustedes creen en Dios, crean también en mí” (Jn. 14:1).

“Señor Jesús, creemos en tu amor y creemos en tí, pero existen momentos en que estamos pensando sólo en nosotros. En estos momentos, cuando nuestra fe se tambalea, ayúdanos a centrar de nuevo nuestra atención en tí y en tu amor. Quédate con nosotros, Jesús, dondequiera que estemos, para traernos de regreso a tu luz sanadora”.

PON TUS MANOS SOBRE LA PERSONA CUANDO SEA RAZONABLEMENTE POSIBLE

Existe una comunicación especial cuando tocamos a alguien con amor. Si no lo crees, pregunta a una joven pareja de enamorados que van por la calle con las manos entrelazadas y diles que no es necesario que se tomen de las manos. Ellos te contestarán: “Usted no sabe lo que se siente”. Existe, definitivamente, una comunicación por el tacto, porque es una manera no verbal de transmitir amor.

Aquellas personas, en el ministerio de la sanación, que han orado imponiendo sus manos, pueden dar fe de su poder. Muchos han sentido calor o alguna otra sensación como vibraciones cuando lo hacen. Es natural que cuando nos encontramos con alguien le estrechamos la mano. Ya que el tacto es un gesto natural de comunicación para transmitir nuestro amor y nuestra preocupación, grandes cosas parecen ocurrir cuando combinamos oración e imposición de manos.

El Nuevo Testamento cita muchos ejemplos de imposición de manos hecha por Jesús y por sus discípulos. Jesús sabía del valor de la imposición de manos.

“Entonces trajeron a Jesús algunos niños, para que les impusiera las manos y rezara por ellos” (Mt. 19:13).

“Jesús alargó la mano, lo tocó y le dijo: Lo quiero, quedas limpio” (Mt. 8:3).

“Había ido Jesús a la casa de Pedro, encontró a la suegra de éste en cama, con fiebre. Jesús la tomó de la mano y le pasó la fiebre” (Mt. 8:15).

“Le rogaba: Mi hija está agonizando; ven, pon tus manos sobre ella para que sane y viva” (Mc 5:23).

“Tomando la mano de la niña, le dijo: Talita Kum, que quiere decir: Niña, a tí te lo digo: levántate. Y ella se levantó al instante y empezó a corretear” (Mc. 5:41- 42).

“Al verla Jesús, la llamó. Luego le dijo: Mujer, quedas libre de tu mal. Y le impuso las manos. Y ese mismo momento ella se enderezó, alabando a Dios” (Lc. 13:12-13).

“Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo. Al instante fue como si le cayeran escamas de los ojos y pudo ver (Hechos 9:17).

Nosotros, como discípulos de Jesús, también somos enviados por El para comunicar su amor a través de la imposición de manos en la búsqueda de la sanación. “Y estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre (...) impondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán” (Mc. 16:17).

“Jesús, cuando oramos por otros en tu Nombre te pedimos que uses nuestras manos como si fueran las tuyas para alcanzar y tocar a aquellos por quienes oramos. Permite que el Espíritu Santo actúe a través de nosotros hoy, especialmente cuando oramos por los miembros de nuestras familias o comunidad. Gracias Jesús por tu amor sanador que fluye a través de mí en este momento”.

PONGAMOS NUESTRAS VIDAS EN LAS MANOS DE JESÚS

En la medida en que nos entreguemos más a Jesús, El vivirá más dentro de nosotros y más podrá actuar a través de nosotros. ¿No es acaso esto lo que es la vida cristiana, un total abandono en las manos del Señor? Nosotros cantamos, “A donde me lleves te seguiré”, y esto es tan cierto como que tenemos que seguir a Jesús tan cerca y sinceramente como podamos.

Debemos recordar siempre que somos “sanadores divididos”. No existe nadie que sea verdaderamente completo en todos los sentidos, es decir, en mente, cuerpo y espíritu. Algunos se excusan: Bien, no puedo orar por los demás porque yo mismo tengo demasiados problemas... Recuerde que somos sanadores divididos y cuanto más sirvamos de canal al Espíritu Santo, más sanación tendremos y más efectiva será nuestra intermediación.

El don del Espíritu Santo dentro de nosotros parece ser una apertura continua, de manera que cuando El quiera actuar a través de nosotros lo pueda hacer. De esto se trata. “Y ahora no vivo yo, sino que Cristo vive en mí” (Gál. 2:20). Se trata de estar en total unión con Cristo en su Espíritu Santo. Esta es la luz de Cristo que brilla a través de nosotros.

Una de las formas en que más podemos ponernos en las manos del Señor es por medio de la alabanza. Podemos entregarnos más a Dios si lo alabamos en este momento, sin importar nuestra situación. Si pierde el camino de regreso a casa una noche cualquiera, debe orar y alabar a Dios. Si al salir de una reunión de sanación se da cuenta que su grabadora portátil no está funcionando, alabe a Dios. La alabanza es una hermosa forma de espiritualidad porque se mezcla de manera perfecta con lo que hemos aprendido, que es el don de ser capaces de vivir en el momento presente.

Debemos recordar siempre que Jesús es el sanador y que “...sin mí no pueden hacer nada” (Jn. 15:5). Somos únicamente el canal que El escoge. Su Espíritu actuará con mayor libertad a través de una oración profunda a la vida, una alabanza y una constante dependencia de El.

“Jesús, aumenta mi dependencia en tí a medida que mi entrega se hacer mayor por el poder de la oración y de la alabanza en mi vida diaria. Me entrego a ti en forma completa y te pido que tu Espíritu me llene de luz y permita que cada parte de mi mente sea iluminada. A tí Señor Jesús, el poder y la gloria por siempre jamás”.

PERDONA A TODOS LOS QUE TE HAN OFENDIDO O HERIDO

La falta de perdón es una de las pocas cosas que son una verdadera barrera para lograr la sanación. Algunos dirían que la falta de fe es lo más, pero la experiencia que tengo en mi propio ministerio me ha demostrado que la falta de perdón es el obstáculo más común. Muchas, veces, personas de poca fe son sanadas por la inmensa fe de la comunidad, pero si la persona por la que se está orando ALBERGA falta de perdón, no se sanará hasta que haya perdonado del todo. El poder sanador del Señor Jesucristo no puede penetrar debido a la falta de perdón. “Queda bien claro que si ustedes perdonan las ofensas de los hombres, también el Padre celestial los perdonará. En cambio si no perdonan las ofensas de los hombres, tampoco el Padre los perdonará a ustedes” (Mt.

6:14-15).

La gente nunca está segura de haber perdonado. Frecuentemente me preguntan: ¿cómo se sabe que uno perdonó del todo? Siempre respondo:

Cuando ore por la persona que lo ofendió o hirió, puede estar absolutamente seguro de que fue perdonado porque al orar por ella, se está pidiendo al Señor que le brinde a esta persona bondad y cosas buenas. Amar es desear lo que más le convenga al otro y hacer lo que razonablemente se puede para brindarle felicidad y cosas buenas. Las definiciones de amor y oración en estas circunstancias son paralelas: en la oración se pide lo que más convenga y en el amor se desea lo mejor. Por lo tanto, cuando oramos por una persona, nuestra oración se convierte en manifestación de amor en acción. Lo repito una vez más, una vez que hayamos orado por alguien sinceramente, podemos estar seguros de que la hemos perdonado en un acto de voluntad. ¡El perdón es decisión, no sentimiento!.

Es la decisión de perdonar la que te libera y te redime, y esto es todo lo que el Señor te pide.

“Jesús, ayúdame a amar y a orar por aquellos que me han herido porque conozco tu amor y los perdono incondicionalmente así como tú me has perdonado. Dejo bajo tu luz sanadora cualquier resentimiento o falta de perdón que ALBERGUE hacia ellos. Elevo una oración en este momento por la persona que más me haya ofendido en la vida y te pido que colmes de bendiciones su vida. Te agradezco el haberme liberado del mal de la falta de perdón". 8. Ora por quienes te han herido Cree en las palabras de Jesús, "Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen a la puerta y les abrirán" (Mt. 7:7). La sanación no es otra cosa que un ministerio de oración y fe, y el Señor lo dice claramente en las Escrituras. Como dije con anterioridad, cuando oramos por una persona se puede estar razonablemente seguro de que estamos amando y haciendo lo mejor que podemos. Le pedimos al Señor que le brinde bienestar en su vida. Si después de haber orado por alguien todavía sentimos dolor, podemos pedirle al Señor que sane este sentimiento. Un método para eliminar los sentimientos negativos es visualizar a la persona en nuestra mente y verla como Dios la ve. Decimos: "Te perdono y te amo porque Jesús te ama". Podemos repetir esto cuantas veces sea necesario y tan despacio como sea posible para permitir que el amor de Nuestro Señor Jesús se haga presente y sature a esta persona. Eventualmente, se producirá un verdadero cambio en nuestros sentimientos y actitudes hacia la persona por quien estamos orando. Durante mis clases de oración de sanación en la Diócesis de Mobile, Alabama, iniciada hace muchos años, la gente me pedía que continuara después del curso de seis semanas porque apenas empezaban a entender el Nuevo Testamento bajo una nueva perspectiva. Sus mentes habían sido iluminadas por medio del ministerio de la oración de sanación. Esto ocurrió en 1974 y el curso todavía existe. Había un promedio de 250 personas por curso; mitad católicos, mitad no católicos. A los tímidos católicos se les enseñó la oración de sanación y contaron después como no salían de su asombro al ver las sanaciones que estaban ocurriendo, en la medida que ampliaban su oración pidiendo por su familia y otras personas. La sanación ocurrirá durante la oración porque ésta es la voluntad del Señor Jesucristo. "La súplica del justo tiene mucho poder..." (Stgo. 5:16). "Pero yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los maltratan" (Lc. 6:27-28) "Jesús, a veces, mes es difícil orar por aquellos que me han herido o han abusado de mi ya que estoy concentrado en mi dolor y no en tí ni en el amor que prodigas tanto a mí, como a ellos. Ayúdame, Jesús, en la ardua lucha que libro en estos momentos y libera dentro de mí, por el poder de tu Espíritu Santo, la gracia de orar por ellos como tú lo harías. Gracias por tu luz y tu amor en este momento". 9. Cree en las palabras de Jesús sin poner atención a lo que parece estar sucediendo

"Jesús le contestó: En verdad les digo: si tienen realmente fe y no vacilan, no solamente harán lo que acabo de hacer con la higuera, sino que dirán a ese cerro: Quítate de ahí y échate al mar, y así sucederá. Todo lo que pidan con una oración llena de fe, lo conseguirán”. (Mt. 21:21-22) Desde la montaña estamos haciendo que sucedan cosas. ¿significa esto, literalmente que debemos mover montañas, o podría significar mover las montañas de maldad, falta de amor, falta de fe, ansiedad, miedo, frustración, bronquitis, artritis, pies y espaldas doloridos? Estas son las montañas de mal que tenemos en nuestras vidas por las que podemos orar y decir: ¡Deseparezcan en el Nombre del Señor! ¡Láncense al mar!

Es cierto, el Señor ha prometido honrar las plegarias de los fieles. Cuando oremos, depositemos toda nuestra confianza en la Palabra del Señor. Inclusive si aún después de haber orado no vemos un cambio inmediato, debemos aferrarnos a las promesas de Cristo. Mientras más nos saturemos con las palabras de Jesús en las Escrituras, más fe tendremos dentro de nosotros y más capaces seremos de pedir sanación.

“Jesús, me aferro y confío en tí y en tus palabras como aparecen en las Escrituras. Que tu amor sanador fluya de mí hacia los demás así como creo en tu deseo de que todos disfrutemos de tu vida en abundancia. Te pido que me uses como instrumento de tu amor sanador, hoy”.

ALABA Y DA GRACIAS A JESÚS POR SU AMOR TANTAS VECES COMO TE SEA POSIBLE

Es imperativo que alabemos y demos gracias al Señor por todas las cosas: por la oración contestada y por la que no. Más alabemos y demos gracias al Señor, con mayor perfección pondremos en práctica el primer gran mandamiento:

“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza...” (Lc. 10:27).

A medida que abrimos nuestros corazones y mentes en alabanza al Señor, nos estamos abriendo a su poder sanador. La mayoría de estas personas gasta su vida lamentándose de sus problemas, dolores y sufrimientos. Están tan absortas en sus dificultades que éstas se convierten en el centro de su oración cuando este lugar debe ser ocupado por el Señor. Cuando alabamos y damos gracias a Dios, hacemos de Jesús el centro de nuestra oración y nos apartamos de nuestro centro. A medida que apartamos la vista de nosotros y la volvemos hacia el Señor, El se manifiesta de manera extraordinaria. Cuando alabamos al Señor, le estamos dedicando nuestra atención y, olvidándonos de nosotros, nos volvemos más receptivos a lo que El tiene para darnos.

Cuando una persona recibe oraciones de sanación, la podemos invitar a una reunión y pedirle que de gracias y alabe al Señor por el trabajo que el Espíritu Santo está haciendo dentro de ella. De esta manera, la persona se apresta a recibir la sanación que probablemente ya se está llevando a cabo.

Recomiendo los libros escritos por Merlín Carothers, Campo de Alabanza, El poder de la Alabanza y Respuestas a la Alabanza, con el fin de llevar a cabo un excelente estudio sobre la alabanza en nuestras vidas. Estos libros son lectura obligatoria para todo cristiano, especialmente para quienes están en el ministerio de la sanación. Ha sido una herramienta invaluable en mi propio ministerio.

“Padre celestial, te damos gracias y te alabamos por el hermoso don que nos has dado en Jesús y por el maravilloso poder que existe cuando abrimos nuestros corazones en la oración. Señor, te pido que todos te alabemos y te demos gracias siempre y en todo lugar. Te pido que te alabemos y te demos gracias sin importar las circunstancias por las que estemos pasando, y que tu amor nos llene en abundancia. Que cuando estemos sufriendo alguna pena o apretando los dientes, podamos ser capaces de alabarte sabiendo que todas las cosas funcionan para aquellos que amas. Pido que tu amor sanador fluya en nosotros y que las áreas difíciles de nuestra existencia sean sanadas, especialmente la de la autoestima. Que podamos aprender a amarnos para poder amarte y amar a los demás.

Te damos gracias y te alabamos, Jesús, por el trabajo que estás realizando dentro de nosotros en este momento. Amén”.

ORA POR EL ENFERMO TANTAS VECES COMO TE SEA POSIBLE

Aparentemente, entre más oremos con el enfermo, más relajada y profunda se vuelve la oración. Si éste es el caso, es valioso orar por él tantas veces como sea posible. Así como existen barreras a la sanación, el enfermo tiene barreras también y entre más se ore por él, más receptivo se volverá y más barreras se removerán, permitiendo que el amor de Dios fluya libremente.

Generalmente, cuando las familias me traen a sus enfermos, les digo: “Oren por ellos tres veces al día: en la mañana, al mediodía y en la noche. Impongan las manos sobre ellos por lo menos tres veces al día. Oren tantas veces como les sea posible, especialmente por los enfermos que hay en casa ya que se consiguen muchas más cosas de las que se creen mediante la oración”. Raras veces oramos demasiado por los enfermos. El peligro está en que oramos muy poco, no lo contrario. Es imperativo que nunca dejemos de orar, sin importar que tanto lo hayamos hecho con nuestros enfermos antes. Jesús es el modelo que debemos seguir ya que El dedicó mucho tiempo de su vida a la oración.

Nosotros mismos estamos recibiendo la sanación cuando oramos por los enfermos. Estamos creciendo en amor, fe y confianza. Este crecimiento, además de justificar nuestra preocupación por la sanación de los enfermos, debe justificar una frecuente oración. Por lo tanto, sea constante y ore por los enfermos tantas veces como le sea posible.

“Señor Jesús, fortalécenos y haznos alcanzar la fe. Pon tus manos sobre los enfermos sabiendo que tu deseo de sanación es más fuerte que el nuestro. Al seguir tu ejemplo, Jesús, ayúdanos a percibir las necesidades de tu pueblo y a ayudar con compasión. Gracias, Jesús”.


EL DON DE LA SANACIÓN POR IMPOSICIÓN DE MANOS

La imposición de manos ya se utilizaba en el Antiguo Testamento, y fue el gesto utilizado por Jesús para realizar sus curaciones (Marcos 6:5; Marcos 16:18; etc.) o simplemente expresar bendición (Mateo 19:13,15; Marcos 10:16).

Por otro lado, el Espíritu Santo se servía de la misma, para que los apóstoles que ya habían recibido su poder en Pentecostés, transmitieran, a su vez a otros, el don, poder, carisma o gracia según la voluntad del Espíritu. Además, pues, de ser el medio para traspasar algún don del Espíritu Santo a los primeros cristianos (Hechos 19:6), también se utiliza para consagrar a un creyente para una misión o función determinada (Hechos 13:3).

En 1ª Timoteo 4:14 y 2ª Timoteo 1:6 se habla de la imposición de manos sobre Timoteo de parte de Pablo para la concesión de algún don. Sin embargo, 1ª Timoteo 5:22 da a entender que la imposición de las manos, se había convertido en un acto habitual para, posiblemente, consagrar u ordenar ancianos, diáconos o pastores.

Hoy en día, en mi opinión, este acto de imponer las manos, que no tiene en sí ningún poder milagroso ni mágico, sino que es el medio por el que se sirve el Espíritu Santo y la iglesia, para designar a una persona que ha sido elegida para desempeñar una función como las citadas antes. Mediante este rito o acto se pide en oración la bendición de Dios, y se confirma la consagración de esa persona, que desde ese momento es separada o apartada para esa misión en especial.

Depende, pues, de la voluntad de Dios y de la disposición del creyente, que éste reciba un don u otro. Por supuesto, que las personas que imponen las manos, tienen que ser personas muy consagradas y entregadas a Dios, pues deben conocer bien a aquel, a quien van a realizar tal acto, y especialmente si reúne los requisitos de un siervo de Dios (1ª Timoteo 3:1-13; Tito 1:5-16).

No se trata tanto de tener autorización de nuestros dirigentes para predicar el evangelio sino de tener consagración, preparación, de reunir los requisitos de la Palabra, y de demostrar con nuestra conducta que de verdad reflejamos a Cristo y su voluntad en nuestras vidas, pues de lo contrario no daremos buen testimonio de Dios.

En cuanto a las sanaciones y la recepción del poder del Espíritu Santo, es algo que depende fundamentalmente de la voluntad de Dios, y de la sinceridad del creyente. Aunque el poder de Dios es el mismo siempre, y no puede cambiar porque Él es inmutable, es cierto que, en la actualidad, ya no se manifiesta con señales milagrosas como en la iglesia primitiva, pues entonces fue necesario para impulsarla, y para confirmarla como una obra que procede del Creador. Antes no se disponía de toda la Palabra de Dios escrita, sino sólo en parte y por transmisión oral, y fue imprescindible que la obra de los creyentes estuviese evidenciada que provenía de Dios por la manifestación de sus poderes milagrosos. Ahora, el Espíritu Santo convence y actúa, fundamentalmente por el poder del evangelio (Romanos 1:16; 10:17).

La sanación de los enfermos, de forma milagrosa corresponde fundamentalmente al periodo de la iglesia primitiva, por los motivos antes apuntados. Después y hasta hoy en día, Dios quiere que oremos por la sanación de los enfermos y por nuestra salud, pero su intervención, salvo raras excepciones que posiblemente existan, no está basada en la concesión de un poder sobrenatural que cure instantáneamente cualquier tipo de enfermedad, sino que obedece, más bien, a una lenta evolución que depende, de las leyes naturales, de los remedios científicos, y de nuestra comunión y fe en Dios. Dios desea, en primer lugar y sobre todo, la salvación de nuestra alma, sanarnos espiritualmente y librarnos del pecado. Veamos como Santiago en su epístola universal se refiere a ello.

jueves, 8 de diciembre de 2016


PLANTAS MÁGICAS SIEMPRE A MANO

Ajo: potente protector contra las malas energías. Cuelga una ristra o ten siempre una cabeza de ajos en la cocina.
Albahaca: atrae la riqueza. Pon un poco de esta planta seca en un saquito de tela y úsala como amuleto, guardada en el bolso o en un bolsillo de tu ropa.
Almendro: prepara el corazón para el amor. Comer sus frutos (o darlos a otra persona para que se los coma) ayuda a suavizar las penas y predispone al amor.
Canela: aumenta el atractivo. Frótate con un trozo de corteza (lo que se conoce como canela en rama) las zonas del cuerpo donde te sueles poner perfume antes de una cita importante.
Clavo (de olor): protección contra las malas lenguas y las envidias. Llévalo en un bolsillo como amuleto o pon un puñado en un saquito de tela y guárdalo en el armario con tu ropa.
Laurel: llama a la fortuna y protege de las energías negativas. Lleva una hoja en el bolsillo o cuelga una rama en el dintel de tu casa para protegerla de las malas energías.
Limonero: limpieza de malas energías. Añade tiras de cáscara de limón al agua del baño cuando sientas mucho cansancio (uno de los signos de las malas vibraciones) o tras un mal día para limpiarte completamente.
Romero: contra las malas energías. Añádelo al agua del baño para limpiarte espiritualmente o quema un poco y mientras aún humea, recorre las habitaciones de tu hogar para purificarlas de energías negativas.
Tomillo: Inspira valor y te da fuerzas para superar situaciones difíciles. Prepárate un baño de agua caliente y echa en él un puñado de esta planta, mejor si contiene la hoja y la flor.
Trigo: para la prosperidad. Guarda un puñadito de granos de trigo en un saquito de tela de color claro como amuleto para atraer la fortuna. Lo puedes poner en la entrada de tu casa.


EL MUNDO MAGICO DE LA GRANADA

Si, así como suena, podemos darnos el gusto como en su tiempo hicieron Egipcios, Fenicios, Griegos, Romanos,…está al alcance de nuestra mano. Nuestro fruto se conoce desde hace nada más y nada menos que unos 5000 años y se vincula a la belleza, el amor y la fecundidad. También se comenta, ya sabéis que se dicen muchas cosas… que fue una GRANADA y no una MANZANA la que se llevaron Adán y Eva a la boca. Forma parte de ESCUDOS de ciudades y naciones. PINTORES como Botticelli la reflejaron en sus cuadros. HISTORIA, LEYENDAS la mar de sabrosas, GASTRONOMIA, MEDICiNA es la propuesta que os hacemos en nuestro Universo la Maga. Hoy nos acercamos a uno de los frutos más llamativos que existen: Punica Granatum o GRANADA.

Vamos a comenzar situándonos diciendo que existes diversas variedades de Granado, que pertenecen al género Punicaceae y a la familia P.granatum. Es un árbol originario del antiguo Oriente (Persia) y norte del Himalaya que se extendió de la mano de los fenicios primero y de griegos y romanos después. Las ramas del granado son flexibles y provistas de espinas. Las flores nacen de una en una. El tubo del cáliz es largo y puede tener cuatro o más pétalos, siempre en número par. Las SEMILLAS, de color rojo granate, se encuentran dentro de una baya globosa llamada balausta.
PUNICA GRANATUM, y con el nombre empiezan la CONTROVERSIA, puesto que alguna historia cuenta que fue la GRANADA en cuestión la que comieron Adán y Eva y NO LA MANZANA de toda la vida. El género Punica hace referencia a los FENICIOS que fueron los que introdujeron el fruto en Cartago y la especie granatum significa con granos. Hasta aquí todo más o menos claro, pero parece ser que en latín antiguo a nuestra granada se la llamaba Malus Punica, en donde malum es manzano, es decir, MANZANA DE CARTAGO, por lo que deduciendo , y teniendo en cuenta que en la zona en la que presuntamente se sitúa el PARAISO TERRENAL parecer ser que no existían manzanos, pero sí granados, pues más de uno piensa que posiblemente fue la granada y no la manzana, lo que llevo a nuestros primeros padres primero, y luego a los demás mortales, a la perdición del duro trabajo.

Nuestra granada ya era conocida por los antiguos EGIPCIOS que la empleaban tanto para usos culinarios y para la elaboración de un determinado VINO como para otras ceremonias no tan alegres como las funerarias, de hecho se han encontrado restos de granada en algunas tumbas y en el Museo del Cairo podemos ver una reproducción de nuestra fruta. En Israel era considerada una planta sagrada. Alguna leyenda relaciona el cáliz abierto de la granada con la forma de la CORONA DE LOS REYES. En la península los musulmanes eran grandes amantes de esta fruta y la empleaban en la elaboración de sorbetes, jarabes, siropes y un buen numero de platos de cocina. El SORBETE que le encantaba a ABDERRAMAN III era el de granada y sus componentes eran más o menos los de ahora: almíbar, zumo de granada, zumo de limón, clara de huevo bien batida y por supuesto…. El hielo o la nieve de Sierra Nevada.
Y ya que estamos hablando de COCINA Y GRANADA voy a daros una RECETITA muy fácil de hacer.

ENSALADA DE ESCAROLA CON GRANADA.

FACIL Y SABROSA

.1 Escarola (quitar las hojas verdes)

.1 GRANADA

. Una pizca de granos de comino (es la gracia)

.1/2 Ajo. Sal. Vinagre de Jerez. Aceite de oliva.

PONER EN UNA ENSALADERA: escarola lavada y cortada junto con los granos de granada RESERVAR algunos).

EN EL MORTERO MACHACAR: ajo, sal y los cominos. Añadir un poquito de vinagre y por ultimo ir incorporando sin dejar de remover el aceite necesario.

Verter en la ensaladera el aliño y remover bien. Por último, adorna la ensalada con los granos de granada que dejaste apartados. ADEMAS DE RICA QUEDARA PRECIOSA.

CONSEJO DE LA CASA: Puedes dejar los ingredientes preparados y unir justo antes de servir. Procura desechar las hojas verdosas de la escarola porque pueden amargar.

Si quieres aligerar la ensalada añadiendo MENOS ACEITE, una vez preparado el aliño añade al mortero un poquito de agua fría y mezcla bien. Quedará igual de rica que si solo utilizas aceite.

En cuanto a los ingredientes ya sabes…..un poquito más de esto o lo otro, tiene que estar a tu gusto.
Continuamos acercándonos a nuestro fruto a través la de historia… que tiene y…mucha, de hecho no sé si os habéis fijado pero además de formar parte del ESCUDO de la ciudad de “GRANADA” también aparece toda digna en el de España y Colombia por ejemplo.

Y si hablamos del Granado no podemos dejar de hablar de Granada ciudad. En cuanto a la etimología del nombre de la ciudad Granada hay versiones para todos los gustos ya que unos autores dicen que puede venir del árabe “Gar-anat y otros del latín Granatum es decir Granada. En cualquier caso si deliciosa es la fruta igualmente deliciosa es la ciudad que en la actualidad lleva su nombre, y si no, que se lo digan a Federico García Lorca cuando escribe en su Baladilla de los 3 ríos:

El rio Guadalquir

va entre naranjos y olivos.

Los dos ríos de Granada

bajan de la nieve al trigo.



En cuanto a las PROPIEDADES MEDICINALES de la Granada hay que decir que ya eran conocidas por Dioscórides Plinio o Hipócrates entre otros, y que la utilizaban como VERMIFUGA (expulsa los gusanos intestinales) y ANTIPIRETICO (baja la fiebre).De la recolección lo que más interesa con fines medicinales es la corteza de la raíz aunque también se utiliza en menor medida la del tronco (se emplea para la fabricación de tintes) y las ramas. Esta corteza contiene alcaloides y taninos que le confieren poder ASTRINGENTE. En cualquier caso ya sabéis que las plantas pueden ser tan beneficiosas para la salud como pueden provocar lo que no queremos, así que como siempre digo, antes de ingerir cualquier preparado hay que CONSULTAR y COMPRAR en un ESTABLECIMIENTO DE CONFIANZA.

Una curiosidad: en China se regalaba a los novios una Granada como símbolo de fecundidad pero hasta el momento presente solo les permiten tener…un hijo .Así, como suena.


LA GRANADA Y SUS PROPIEDADES ESOTÉRICAS
Granada (Punica granatum)
Genero: Masculino.
Planeta: Mercurio.
Elemento: Fuego.
Deidades: Perséfona y Ceres.
Usos mágicos: Adivinación, suerte, deseos, riqueza y fertilidad. Las semillas se han venido comiendo durante mucho tiempo para aumentar la fertilidad, y se ha llevado su cáscara por la misma razón.
La Granada es una fruta mágica para la suerte. Si se pide un deseo antes de comerse una, puede ser que se haga realidad. Una rama de granado descubre riquezas ocultas, o atrae dinero a su poseedor. Colgadas sobre la entrada de la casa protegen del mal, y el jugo se utiliza como sustituto de la sangre o tinta mágica. La cáscara seca se añade a los inciensos de riqueza y dinero.
• Como la guinda se usa para tinta mágica.


PLANTAS MÁGICAS: ¿CÓMO NOS AYUDAN?

Prímula

El potente aroma que tiene esta planta hace que tenga propiedades curativas y ha sido utilizado por las brujas durante siglos.

Aciano

Esta planta lo protegerá de todo tipo de negatividad. Una de sus mejores cualidades que tiene esta planta es la de tener propiedades antibióticas fuertes, por lo que se usa para tratar todo tipo de infecciones y heridas. Es un diurético, ayuda a disminuir la fiebre, favorece a la digestión, y tiene propiedades que ayudan a tener mas apetito.

Acebo

Esta planta lo protegerá de todas las cosas terrenales negativas. La planta alrededor de su casa crea un anillo de protección, y lleva la suerte a su vida. Se puede hacer uso de hojas de acebo, pétalos, un cuarzo rosa y dos velas rojas rosa, encender las velas y visualizar el objeto de su deseo. Debes hacer esto durante cinco minutos y luego soplar las velas y beber un vaso lleno de agua, lavado sus manos cuando termine. Con un paño puede colocar hojas de acebo y ponerlas debajo de la cama para asegurar una noche de sueño reparador.

La Lavanda

La lavanda es la planta perfecta para utilizar en los hechizos de amor, para atraer amor con la lavanda frótela en su ropa, o coloque lavanda debajo de la almohada y le dará una noche de sueño reparador.

La Caléndula

Si usted es en un ejecutivo, o con una posición de poder o influencia, bañarse en un baño caliente con la caléndula le ayudarán a avanzar en su carrera. Si usted coloca caléndula alrededor de su casa, estará seguro de mantener alejados a los malos espíritus de su vida. También trabaja en los visitantes desagradables o no deseados al repelerlos a ellos.

La Menta

La menta es la hierba perfecta para usar cuando usted está planeando viajar. También se utiliza para los hechizos de prosperidad. Los Espíritus benignos se sienten atraídos por la menta cuando se coloca en su círculo sagrado.
El Muérdago

Se dice que si usted lleva muérdago esta planta lo ayudará a la fertilidad y los protegerá de todos los males. Para repeler los malos espíritus se puede quemar muérdago, y colocarlo debajo o en la cama para asegurarte una buena noche de sueño y mejorar tus sueños.

La Ortiga

Las Brujas siempre han utilizado la ortiga para eliminar una maldición y volver de vuelta de donde vino. Tener una olla de ortiga recién cortada debajo de la cama de alguien que no está bien, ayuda en la recuperación de esa persona.

El Roble

Se puede Tener ramitas de roble alrededor de su casa como protección. También se pueden colocar dentro de la casa, en las ventanas protegerá la casa del aligeramiento y las inundaciones, sino que también ayudara a protegerse de la enfermedad. Colocados en las ventanas cuando la luna está llena atraerá dinero a usted.

La Rosa

La rosa se ha utilizado en hechizos de amor durante siglos, trae armonía y sentimientos cálidos. Las rosas en su jardín aceptan toda clase de seres mágicos. Colocar pétalos de rosa alrededor de la casa es bueno para un entorno ambiental tranquilo y para reducir las tensiones y las molestias.


MANDRÁGORA, Y SUS EFECTOS PODEROSOS SOBRE LAS PERSONAS
La mandrágora es una planta que ha recibido diferentes nombres según de la cultura que se hable, encontrando una gran significatividad en los griegos, quienes la habían bautizado de Jobora, en contraposición a los chinos que la llamaban Ging-Seng.
La forma de esta planta, dicen que es similar a la morfología de un ser humano, ya que la forma de la mandrágona puede interpretarse como brazos, piernas y hasta una cabeza. De acuerdo con esto, se la ha asociado a esta planta a través de las generaciones como generadora de efectos poderosos en la vida de las personas.
Esta planta ha sido habitualmente utilizada tanto en la magía negra como en la blanca. En este sentido, quienes realizan este tipo de magias, siempre han sido cautelosos frente al inmitente riesgo que existía en el momento de cultivar esta planta de la tierra, porque se decia que quieren lo hacían morirían en el acto.
En la cultura antigua de alemania, se fabricaban estatuillas con esta planta y eran considerados amuletos de excelencia de protección efectiva y constante, además de ayudar a conseguir el éxito o mejoras considerables en el ámbito de los negocios.
El significado en griego de la palabra mandrágora es dañino para el ganado y es a partir de aquí que puede comprenderse el respeto que se tiene al hablar de esta planta.