jueves, 12 de enero de 2017



COMO HACER LICOR DE BRUJAS O COMO SE LLAMA EN ITALIA " LICOR DE STREGA "

El licor Strega o licor de brujas es una bebida italiana que se ha elaborado en Benevento desde 1860.
La receta es una mezcla de varias hierbas y especias que incluyen menta, canela, enebro, hinojo y azafrán.
El azafrán es la clave para el color amarillo del licor Strega.
La menta y el enebro, dentro de la mezcla de hierbas, son dos de los sabores más pronunciados.
El Strega se envejece en barricas con ceniza. De esa manera se logran distintos sabores y aromas.
La palabra Strega en italiano significa "bruja". El nombre es apropiado porque la ciudad de Benevento ha sido considerada como la Ciudad de las Brujas y el folclore dice que ha sido un lugar de aquelarres.
Este licor ha tenido diversas inclusiones dentro de la cultura pop. Muchas veces ha sido protagonista en películas, televisión y literatura.
El licor Strega es considerado un poderoso digestivo, perfecto para consumirse luego de una comida.
También se puede utilizar en una variedad de cócteles.
Algunos lo utilizan como un sustituto del chartreuse amarillo, aunque hay una diferencia significativa en el sabor especialmente por el empleo de la menta.
Cómo preparar licor de brujas
Ingredientes
•1/2 kg. de azúcar
•1/2 litro de agua mineral
•1/2 litro de aguardiente
•Cáscaras finitas de 1 naranja
•Cáscaras finitas de 1/2 limón
•4 hojitas de menta
•4 hojas de salvia
•4 clavos de olor
•4 granos de pimienta negra
•Unas hebras  de azafrán
PREPARACIÓN
Coloca todos los ingredientes en un recipiente de vidrio. Deja reposar 20 días en un lugar fresco y oscuro. Pasado ese tiempo, filtra y embotella. Sirve en una pequeña copa luego de comer.

EL PODER DEL HUEVO

El huevo es, tal vez, uno de los alimentos más relacionados con el esoterismo y la superstición
Tiene un carácter de cosmogonía, que describe el origen de todas las cosas en pueblos distintos y distantes, como los celtas, griegos, egipcios, fenicios, tibetanos, chinos, japoneses, hindúes, siberianos, indonesios y muchos otros.
Entre los incas, por ejemplo, se puede encontrar una representación del dios Huiracocha bajo la forma de huevo cósmico. El huevo es la realidad primordial que contiene en germen la multiplicidad de todos los seres, como ocurría en Egipto, cuyo huevo primigenio flota en el océano Noum. Tras la eclosión nace el dios Knoum que organiza el caos dando nacimiento a seres diferenciados.
En la tradición china, lo primero que existía era el caos con la apariencia de huevo. Cuando se abre el huevo, los elementos pesados formaron la Tierra (el yin) y los elementos ligeros, el cielo (el yang). Esta idea de dualidad que se gesta tras la apertura del huevo se encuentra en muchas de las cosmogonías citadas. Los libros sagrados hinduistas Vedas comienzan con el huevo dorado flotando en un mar infinito. Transcurridos mil años el huevo se rompe y surge Brahma que se divide en dos para dar a luz al hombre y a la mujer.
El huevo es el símbolo mágico perfecto para representar el nacimiento del espacio y el tiempo. Algunos físicos modernos han llamado la atención sobre la similitud entre estas concepciones cosmogónicas del huevo primigenio y la teoría del Big Bang que postulan los científicos para el nacimiento del Universo. Según el mito hinduista, el universo se crea y destruye constantemente. Antes de cada sucesiva creación, el ombligo de Vishnú lanza una flor de loto de la que emerge el mismo dios como encarnación de Brahma, quien abre de nuevo el huevo para dar así comienzo a otro ciclo de renacimiento y destrucción.
Este concepto visto de vida y la renovación lo tomó el cristianismo y adoptó el huevo como símbolo de la supuesta resurrección de Cristo. Incluso hoy en día podemos apreciar la costumbre de regalar huevos de Pascua.
Todos estos elementos hicieron que del huevo naciera una serie de supersticiones relacionadas con la suerte y que, a continuación, se detallan:
Supersticiones con el huevo:
Se dice que:
*Comer el primer huevo puesto por una gallina negra alarga la vida.
*Regalar un huevo a un bebé en su primera salida a la calle hace que se proteja.
*Comer en la mañana de Pascua un huevo puesto en Viernes Santo ayuda a no tener problemas el resto del año, especialmente si contiene dos yemas:
*Romper la cáscara tras comer un huevo duro o pasado por agua es necesario para evitar que sus restos sean utilizados en encantamientos y maleficios brujeriles: ya el naturalista latino Plinio aconseja en su Historia Natural hacerlo para evitar problemas.
*No se debe introducir huevos en casa tras la puesta de sol.
*Romper (en el caso de las muchachas casaderas) en la noche de San Juan un huevo de gallina y con el dedo remover la clara permite ver en el fondo del vaso al nombre que hombre que será su marido:
*Pasar un huevo de gallina recién puesto sobre los ojos ayuda a aclarar la vista y quitar su ardor.
*Pasar un huevo por el rostro ayuda aclararlo y quitar los dolores de las quemaduras del sol.
*Tomar huevos crudos permite aclarar la voz y ablandar los pulmones.
*Ver huevos en sueños, trae buena ventura si son blancos y grandes; si son frescos, anuncian buena nueva; pero soñar con huevos rotos augura problemas, especialmente ara la pareja, aunque también para el resto de la familia.
*Pasar un huevo crudo por todo el cuerpo a la medianoche del 1 de enero ayuda a limpiar las malas vibraciones y traer las positivas.
Además de las supersticiones, es importante saber que el huevo se puede utilizar tanto como un medio de adivinación llamado ovomancia como para realizar diferentes tipos de rituales como los siguientes:
Rituales con el huevo
-Ritual para pedir por amor Lavar, partir y extraer el contenido de un zapallo. Luego, dentro de la cáscara, poner una vela blanca de parafina y verter en ese lugar cinco huevos batidos, abundante miel y 1 cucharada de aceite. Encender la vela, dejar arder mientras se hace el pedido amoroso.
-Ritual para evitar que le hagan daño a un hijo Encender, dentro de una cazuela, una vela blanca, de parafina y, luego, verter una yema de huevo, 7 cucharadas de aceite y un poquito de agua. Dejar arder todo hasta que se consuma.
Mientras arda rezar para que el hijo no sufra daño alguno o le sea reparado el que está sufriendo. Realizar este ritual vestido de amarillo.
-Ritual de fertilidad Encender una vela blanca, durante la noche de un cuarto creciente, y luego escribir en la superficie del huevo de cáscara blanca el nombre del niño o niña que se desee tener. Apagar la vela, poner el huevo debajo de la cama y dejarlo durante nueve días. Al cabo de ese tiempo, echarle encima unas gotas de agua magnetizada y enterrarlo en la tierra junto con una piedra que haya estado en contacto con el mar mientras se recita la siguiente oración siete veces. "Así como este huevo es símbolo de nacimiento, existe la posibilidad que nazca una criatura, que tanto se anhela y espera".
-Ritual para asegurar las inversiones económicas Tomar el huevo con la mano derecha, pensando en la inversión y en una imagen que nosotros podamos asociar a su mejor resultado. Acercarlo a la boca. Presionarlo contra los labios y soplar con fuerza. Enterrarlo en algún lugar donde crezca vegetación. Recitar una oración. "El huevo es el símbolo de renovación quisiera que así mismo renovara e hiciera crecer mis inversiones"
Hechizo con huevo para que se le pase el coraje al ser amado
1 vaso de aguardiente
3 yemas de huevo cocidas.
Procedimiento:
Se vierte aguardiente en un vaso, casi hasta llenarlo, y se mezcla con el puré de tres yemas de huevo cocidas y pisadas. Se trata de que la persona que se encuentra furiosa beba esta poción tranquilizante. Si esto no se consigue, se mezcla en la comida o se le suministra de la manera más secreta posible; por ejemplo, rociándola sobre la almohada.

EL PODER DEL MAR
El mar y la magia han estado entrelazados desde el principio de los tiempos, (recuerde que incluso se considera al medio marino como origen y fuente de la vida), y ambos han sido venerados desde el surgimiento de las más antiguas civilizaciones.
 En la mitología griega, por ejemplo, encontramos a Tetis, una de las madres creadoras, que dio a luz a las Oceánidas y que junto con Gea, la Madre Tierra, hizo surgir las primeras formas de vida sobre este planeta.
Caminar por la orilla del mar le ayuda a relajarse, bañarse en él renueva sus energías y contemplar su eterno vaivén mientras medita le ayuda a elevar sus pensamientos y la mente y de sus emociones.
Por otra parte encontramos una serie de rituales que pueden ayudarle en su desarrollo espiritual. Seguro que sabe que la noche de San Juan lo tradicional es quemar en la misma playa, dentro de grandes hogueras, todo aquello que suponga una atadura al pasado, (diarios, muebles viejos, objetos que le recuerden momentos que prefieres olvidar…), para así comenzar de nuevo un nuevo año con la espalda más ligera. Este proceso mágico se complementa cuando sube la marea y el agua espumosa se lleva las cenizas y le regala una nueva vida.
El agua del mar también le sirve para eliminar energías negativas, o simplemente las de aquellos que las hayan tocado anteriormente, de las piedras esotéricas. Cuando adquiera, o le regalen, alguna piedra semipreciosa o preciosa, (como un aguamarina, una esmeralda o un rubí), no olvide dejarla durante 24 horas en un recipiente con agua salada para limpiarla y que, una vez que la tenga en sus manos, se adhiera a ella su energía personal y pueda así beneficiarse del poder que encierran.
Realmente esto son unos pocos apuntes sobre el magnífico poder del mar.
Mientras tanto, y si tiene oportunidad, acérquese a él y confíe en su magia y en su capacidad para regenerar sus fuerzas…

lunes, 9 de enero de 2017


MAGIA CON NUDOS

La magia blanca encuentra en los nudos un poder similar al que consiguen las velas. Miles de rituales de magia blanca se realizan con hilos, cuerdas, sogas, cintas de todo tipo y color, con el propósito evidente de atrapar alguna cosa por lo general negativa. Digámoslo así: No se atan nudos para atrapar el dinero sino que lo que se hace es atar la pobreza.
Se pueden realizar ataduras para casi todos los temas esenciales, como el amor, el dinero y trabajo, la salud, los estudios, las relaciones, buscando como os digo, atrapar, eliminar, anular, aquello que nos está desfavoreciendo.

PARA LA PROSPERIDAD

En este ritual debes pararte en el sector más central de tu casa, en horas de la madrugada, aún de noche y oscuro.

-Toma una cinta negra o cordel, o un hilo grueso (como lana)
Párate de cara al Norte y mientras haces un nudo en la cinta negra, dices:

“Pobreza, yo te anudo bien anudada”

-Ahora mira hacia el Este y mientras atas otro nudo dices:
“Pobreza, con este nudo te ato y te obligo”

-Mira luego hacia el Sur, y mientras atas, dices:
“Pobreza, con este nudo te ato, te obligo y te elimino”

Por último mira hacia el Oeste y atando el nudo final, dices:

“Pobreza, con este nudo te ato, te obligo y te elimino. De aquí te has ido”
Durante las horas del día, arroja la cinta atada lo más lejos posible de tu casa y al regresar haz alguna limpieza sencilla como encender una vela blanca, un barrido con sal o trapeo con vinagre blanco para limpiar cualquier residuo de energías negativas.

Este hechizo es ideal para apaciguar a una persona iracunda o violenta, evitando que se haga daño a sí mismo y a los demás.

-Ata en una cuerda, hilo, cinta o soga de color violeta, nueve nudos, uno a continuación del otro (Casi siempre es así, un nudo al lado del otro y no uno encima del otro)

-En cada nudo que atas, dices:
“Yo te ato (nombre) para que no causes ningún daño”

-En el último nudo dices la misma oración pero además dices:
“Tres veces tres estás atado (nombre)nada puedes hacer porque así está mandado.”

-Finalmente quema la cinta para que nunca pueda ser desatada. 

PARA SANACIÓN

-Ata nueve nudos en un trozo de hilo (cualquier color) y luego atar alrededor de la parte del cuerpo afectada. Usa durante unos minutos, visualizando lo que aflige, y luego desatar todos los nudos para liberar la dolencia.
Tira luego el hilo en el agua corriente del retrete.

CONTRA LOS MALOS SUEÑOS

-Suspende del techo o cuelga en la pared sobre la cama una piedra con un agujero (piedra de la bruja que ya vimos AQUÍ) con una cinta o hilo azul a la que les has hecho nueve nudos.

MAGIA CON NUDOS PARA EL AMOR

Toma 3 cuerdas o cordones de color rojo.
Ata en uno de los extremos un nudo, que te representa a ti.
Trenza ahora las cuerdas hasta llegar al otro extremo, que representa a la otra persona.
Luego haz un nudo en el centro de la trenza, simbolizando la unión del amor.
Coloca la trenza anudada dentro de una bolsa de color roja y agrega algunos pétalos o capullos de rosas. Guarda bien y deja allí.

PARA UNIR PAREJAS

Toma una prenda tuya y otra de tu pareja y anúdalas entre sí. Luego ata un cordel o cinta rosa abrazando ambas prendas, con 7 nudos.
Coloca este atado en una caja y sella bien la misma con cinta adhesiva o pegamento para que nunca pueda abrirse.

CONTRA JAQUECAS Y DOLORES DE CABEZA

Ata nueve nudos en una cuerda de color rojo y lleva en tu cuello para ayudar a curar un dolor de cabeza o migraña.

PARA LIBERAR MALAS ENERGIAS

Céntrate en la totalidad de tu odio e ira y luego haz un nudo en un cordel bien grueso, por caso podrías usar un pañuelo o una bufanda.
En una noche de luna nueva, desata el nudo y quema en el fuego el cordel o prenda utilizada.

PARA PROTECCIÓN

Ata nueve nudos en una cuerda blanca mientras se visualiza una imagen de protección, como un escudo o un círculo de luz blanca alrededor de ti o de tu casa. Lleva el cable contigo para protección personal o cuélgalo dentro de tu hogar.

MAGIA CON NUDO PARA UNA NECESIDAD URGENTE

Toma un cordón del color apropiado a tu pedido (Rojo para amor, verde para dinero, azul para salud, blanco para purificarte, etc.) y visualiza lo que necesitas. Una vez que hayas acumulado tanta emoción como puedas, anudar el cordón firmemente una vez. Mantén el cordel en un lugar seguro hasta que se cumpla tu necesidad.

CONTRA ALGO QUE TE PREOCUPA O INCOMODA

Concéntrate en algo que te está molestando. Cuando estás lleno de emoción, ata firmemente un nudo en un cordel o cinta de color violeta o morado. Deja allí el cordel y vete. Más tarde, después de que estás relajado y centrado, volver a la habitación y desatar el nudo, para liberar lo que te ha venido preocupando. Visualiza que desaparece.

PARA EL AMOR

Un viernes por la noche de luna creciente, corta dos hilos rojos o rosas de la misma longitud. Antes de ir a dormir, coloca estos dos hilos en un mesa formando con ellos un corazón. Al despertar a la mañana siguiente, toma los dos hilos, alinéalos juntos y haz en ellos nueve nudos, diciendo en cada nudo que haces:
“El amor está obligado a venir a mí.”
Mantén este talismán contigo hasta que el amor haya encontrado su camino hacia ti. Entonces guarda el cordel en un lugar seguro, siempre atado. Puedes embellecer este hechizo remojando los hilos en aceite de rosa, perfumes con base de rosas, o colocando flores.

sábado, 10 de diciembre de 2016


LOS MANDAMIENTOS DE LA SANACIÓN

TEN CONFIANZA EN EL AMOR DE JESÚS PARA LA SANACIÓN DEL ENFERMO

Cuando la mayoría de los laicos se ve ante la posibilidad de orar por otras personas para pedir sanación, se sienten temerosas porque se creen carentes de la suficiente fe. La fe personal de la mayoría se vuelve un nudo, incluso la de aquellas personas que han estado orando durante muchos años por los enfermos. El Señor sólo nos pide que tengamos fe como un grano de mostaza. Es aconsejable poner toda nuestra atención en Jesús, haciendo énfasis en el Señor y no en nuestra propia fe. Al poner nuestra fe en el amor de Jesús durante la oración, podemos orar de la siguiente manera: “Señor, tú amas a esta persona. Yo estoy aquí para canalizar tu amor y creo y confío en tu amor”. Luego, si es posible, visualice a Jesús allí de pie con sus manos sobre la persona por la que se está orando; pídale a ella que haga también esta visualización. La visualización es muy importante en el ministerio de la sanación porque ayuda a enfocamos en Jesús y no en la fe suya o en la de la persona por la que se está orando.

El don carismático de la sanación, como yo lo entiendo, es una apertura, una “pasividad” hacia el Señor. No lo puede encender y apagar. Inclusive si usted se siente como un tubo oxidado, el amor del Señor puede fluir a través suyo. El agua cristalina corre por tubos oxidados. Por esto, cuando se les enseña a los niños a orar, ocurren milagros. Los niños no tienen los complejos de los adultos. Hace algunos años, un grupo de misioneros en el Africa tradujo el Evangelio de San Juan a la lengua nativa del lugar antes de que fueran expulsados por el gobierno. Al regreso de los misioneros años más tarde, estos se quedaron atónitos al ver que los enfermos de las diversas poblaciones estaban sanos. Atribuyeron esto al hecho de que la gente estaba leyendo el Evangelio de San Juan, a que creían de todo corazón en lo que leían y a que vivían la vida cristiana escrita en el Evangelio. Esto dice mucho de cómo obra la fe en los niños y en las personas simples.: sencillamente creen. Niños de tres, cuatro, cinco años de edad han dicho: “Déjame orar por tí” Los niños oran y después corren a jugar. Poco después la mamá está sorprendida porque se sanó. En repetidas ocasiones he escuchado esta historia. Los chicos no han sido educados en teología. El Evangelio de Jesús siempre ha sido para todos los hombres sin distingos de raza, y es relativamente fácil de seguir. No es sólo para los intelectuales o los teólogos, es para todo aquel que esté abierto a El.

Hoy en día, muchos jóvenes se están adhiriendo a sectas religiosas orientales, situación que nos preocupa. Para sus seguidores, el atractivo de estas sectas religiosas parece radicar en que éstas profesan la garantía de un conocimiento profundo que conlleva a la felicidad. Puedes ir a la cima de una montaña y sentarte con un gurú y aprender los secretos de todos los tiempos, así dicen. Sin embargo, ¿no tiene sentido que tú tengas el Evangelio de Jesús que enseña a entregarse y a enlodarse los pies y ayudar al pobre, o te permite encerrarte en un armario y alcanzar la más alta contemplación? La cristiandad es, ciertamente, la religión más realista. Jesús tenía los pies en la tierra aunque pasó noches enteras orando en las montañas. Ya que profesamos la fe cristiana, sea en lo más alto de una montaña o en las calles de Calcuta o en las ciudades donde vivimos, cree en el amor de Jesús acompañándolo, confía en el amor del Señor para sanar. “No se turben; ustedes creen en Dios, crean también en mí” (Jn. 14:1).

“Señor Jesús, creemos en tu amor y creemos en tí, pero existen momentos en que estamos pensando sólo en nosotros. En estos momentos, cuando nuestra fe se tambalea, ayúdanos a centrar de nuevo nuestra atención en tí y en tu amor. Quédate con nosotros, Jesús, dondequiera que estemos, para traernos de regreso a tu luz sanadora”.

PON TUS MANOS SOBRE LA PERSONA CUANDO SEA RAZONABLEMENTE POSIBLE

Existe una comunicación especial cuando tocamos a alguien con amor. Si no lo crees, pregunta a una joven pareja de enamorados que van por la calle con las manos entrelazadas y diles que no es necesario que se tomen de las manos. Ellos te contestarán: “Usted no sabe lo que se siente”. Existe, definitivamente, una comunicación por el tacto, porque es una manera no verbal de transmitir amor.

Aquellas personas, en el ministerio de la sanación, que han orado imponiendo sus manos, pueden dar fe de su poder. Muchos han sentido calor o alguna otra sensación como vibraciones cuando lo hacen. Es natural que cuando nos encontramos con alguien le estrechamos la mano. Ya que el tacto es un gesto natural de comunicación para transmitir nuestro amor y nuestra preocupación, grandes cosas parecen ocurrir cuando combinamos oración e imposición de manos.

El Nuevo Testamento cita muchos ejemplos de imposición de manos hecha por Jesús y por sus discípulos. Jesús sabía del valor de la imposición de manos.

“Entonces trajeron a Jesús algunos niños, para que les impusiera las manos y rezara por ellos” (Mt. 19:13).

“Jesús alargó la mano, lo tocó y le dijo: Lo quiero, quedas limpio” (Mt. 8:3).

“Había ido Jesús a la casa de Pedro, encontró a la suegra de éste en cama, con fiebre. Jesús la tomó de la mano y le pasó la fiebre” (Mt. 8:15).

“Le rogaba: Mi hija está agonizando; ven, pon tus manos sobre ella para que sane y viva” (Mc 5:23).

“Tomando la mano de la niña, le dijo: Talita Kum, que quiere decir: Niña, a tí te lo digo: levántate. Y ella se levantó al instante y empezó a corretear” (Mc. 5:41- 42).

“Al verla Jesús, la llamó. Luego le dijo: Mujer, quedas libre de tu mal. Y le impuso las manos. Y ese mismo momento ella se enderezó, alabando a Dios” (Lc. 13:12-13).

“Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo. Al instante fue como si le cayeran escamas de los ojos y pudo ver (Hechos 9:17).

Nosotros, como discípulos de Jesús, también somos enviados por El para comunicar su amor a través de la imposición de manos en la búsqueda de la sanación. “Y estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre (...) impondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán” (Mc. 16:17).

“Jesús, cuando oramos por otros en tu Nombre te pedimos que uses nuestras manos como si fueran las tuyas para alcanzar y tocar a aquellos por quienes oramos. Permite que el Espíritu Santo actúe a través de nosotros hoy, especialmente cuando oramos por los miembros de nuestras familias o comunidad. Gracias Jesús por tu amor sanador que fluye a través de mí en este momento”.

PONGAMOS NUESTRAS VIDAS EN LAS MANOS DE JESÚS

En la medida en que nos entreguemos más a Jesús, El vivirá más dentro de nosotros y más podrá actuar a través de nosotros. ¿No es acaso esto lo que es la vida cristiana, un total abandono en las manos del Señor? Nosotros cantamos, “A donde me lleves te seguiré”, y esto es tan cierto como que tenemos que seguir a Jesús tan cerca y sinceramente como podamos.

Debemos recordar siempre que somos “sanadores divididos”. No existe nadie que sea verdaderamente completo en todos los sentidos, es decir, en mente, cuerpo y espíritu. Algunos se excusan: Bien, no puedo orar por los demás porque yo mismo tengo demasiados problemas... Recuerde que somos sanadores divididos y cuanto más sirvamos de canal al Espíritu Santo, más sanación tendremos y más efectiva será nuestra intermediación.

El don del Espíritu Santo dentro de nosotros parece ser una apertura continua, de manera que cuando El quiera actuar a través de nosotros lo pueda hacer. De esto se trata. “Y ahora no vivo yo, sino que Cristo vive en mí” (Gál. 2:20). Se trata de estar en total unión con Cristo en su Espíritu Santo. Esta es la luz de Cristo que brilla a través de nosotros.

Una de las formas en que más podemos ponernos en las manos del Señor es por medio de la alabanza. Podemos entregarnos más a Dios si lo alabamos en este momento, sin importar nuestra situación. Si pierde el camino de regreso a casa una noche cualquiera, debe orar y alabar a Dios. Si al salir de una reunión de sanación se da cuenta que su grabadora portátil no está funcionando, alabe a Dios. La alabanza es una hermosa forma de espiritualidad porque se mezcla de manera perfecta con lo que hemos aprendido, que es el don de ser capaces de vivir en el momento presente.

Debemos recordar siempre que Jesús es el sanador y que “...sin mí no pueden hacer nada” (Jn. 15:5). Somos únicamente el canal que El escoge. Su Espíritu actuará con mayor libertad a través de una oración profunda a la vida, una alabanza y una constante dependencia de El.

“Jesús, aumenta mi dependencia en tí a medida que mi entrega se hacer mayor por el poder de la oración y de la alabanza en mi vida diaria. Me entrego a ti en forma completa y te pido que tu Espíritu me llene de luz y permita que cada parte de mi mente sea iluminada. A tí Señor Jesús, el poder y la gloria por siempre jamás”.

PERDONA A TODOS LOS QUE TE HAN OFENDIDO O HERIDO

La falta de perdón es una de las pocas cosas que son una verdadera barrera para lograr la sanación. Algunos dirían que la falta de fe es lo más, pero la experiencia que tengo en mi propio ministerio me ha demostrado que la falta de perdón es el obstáculo más común. Muchas, veces, personas de poca fe son sanadas por la inmensa fe de la comunidad, pero si la persona por la que se está orando ALBERGA falta de perdón, no se sanará hasta que haya perdonado del todo. El poder sanador del Señor Jesucristo no puede penetrar debido a la falta de perdón. “Queda bien claro que si ustedes perdonan las ofensas de los hombres, también el Padre celestial los perdonará. En cambio si no perdonan las ofensas de los hombres, tampoco el Padre los perdonará a ustedes” (Mt.

6:14-15).

La gente nunca está segura de haber perdonado. Frecuentemente me preguntan: ¿cómo se sabe que uno perdonó del todo? Siempre respondo:

Cuando ore por la persona que lo ofendió o hirió, puede estar absolutamente seguro de que fue perdonado porque al orar por ella, se está pidiendo al Señor que le brinde a esta persona bondad y cosas buenas. Amar es desear lo que más le convenga al otro y hacer lo que razonablemente se puede para brindarle felicidad y cosas buenas. Las definiciones de amor y oración en estas circunstancias son paralelas: en la oración se pide lo que más convenga y en el amor se desea lo mejor. Por lo tanto, cuando oramos por una persona, nuestra oración se convierte en manifestación de amor en acción. Lo repito una vez más, una vez que hayamos orado por alguien sinceramente, podemos estar seguros de que la hemos perdonado en un acto de voluntad. ¡El perdón es decisión, no sentimiento!.

Es la decisión de perdonar la que te libera y te redime, y esto es todo lo que el Señor te pide.

“Jesús, ayúdame a amar y a orar por aquellos que me han herido porque conozco tu amor y los perdono incondicionalmente así como tú me has perdonado. Dejo bajo tu luz sanadora cualquier resentimiento o falta de perdón que ALBERGUE hacia ellos. Elevo una oración en este momento por la persona que más me haya ofendido en la vida y te pido que colmes de bendiciones su vida. Te agradezco el haberme liberado del mal de la falta de perdón". 8. Ora por quienes te han herido Cree en las palabras de Jesús, "Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen a la puerta y les abrirán" (Mt. 7:7). La sanación no es otra cosa que un ministerio de oración y fe, y el Señor lo dice claramente en las Escrituras. Como dije con anterioridad, cuando oramos por una persona se puede estar razonablemente seguro de que estamos amando y haciendo lo mejor que podemos. Le pedimos al Señor que le brinde bienestar en su vida. Si después de haber orado por alguien todavía sentimos dolor, podemos pedirle al Señor que sane este sentimiento. Un método para eliminar los sentimientos negativos es visualizar a la persona en nuestra mente y verla como Dios la ve. Decimos: "Te perdono y te amo porque Jesús te ama". Podemos repetir esto cuantas veces sea necesario y tan despacio como sea posible para permitir que el amor de Nuestro Señor Jesús se haga presente y sature a esta persona. Eventualmente, se producirá un verdadero cambio en nuestros sentimientos y actitudes hacia la persona por quien estamos orando. Durante mis clases de oración de sanación en la Diócesis de Mobile, Alabama, iniciada hace muchos años, la gente me pedía que continuara después del curso de seis semanas porque apenas empezaban a entender el Nuevo Testamento bajo una nueva perspectiva. Sus mentes habían sido iluminadas por medio del ministerio de la oración de sanación. Esto ocurrió en 1974 y el curso todavía existe. Había un promedio de 250 personas por curso; mitad católicos, mitad no católicos. A los tímidos católicos se les enseñó la oración de sanación y contaron después como no salían de su asombro al ver las sanaciones que estaban ocurriendo, en la medida que ampliaban su oración pidiendo por su familia y otras personas. La sanación ocurrirá durante la oración porque ésta es la voluntad del Señor Jesucristo. "La súplica del justo tiene mucho poder..." (Stgo. 5:16). "Pero yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los maltratan" (Lc. 6:27-28) "Jesús, a veces, mes es difícil orar por aquellos que me han herido o han abusado de mi ya que estoy concentrado en mi dolor y no en tí ni en el amor que prodigas tanto a mí, como a ellos. Ayúdame, Jesús, en la ardua lucha que libro en estos momentos y libera dentro de mí, por el poder de tu Espíritu Santo, la gracia de orar por ellos como tú lo harías. Gracias por tu luz y tu amor en este momento". 9. Cree en las palabras de Jesús sin poner atención a lo que parece estar sucediendo

"Jesús le contestó: En verdad les digo: si tienen realmente fe y no vacilan, no solamente harán lo que acabo de hacer con la higuera, sino que dirán a ese cerro: Quítate de ahí y échate al mar, y así sucederá. Todo lo que pidan con una oración llena de fe, lo conseguirán”. (Mt. 21:21-22) Desde la montaña estamos haciendo que sucedan cosas. ¿significa esto, literalmente que debemos mover montañas, o podría significar mover las montañas de maldad, falta de amor, falta de fe, ansiedad, miedo, frustración, bronquitis, artritis, pies y espaldas doloridos? Estas son las montañas de mal que tenemos en nuestras vidas por las que podemos orar y decir: ¡Deseparezcan en el Nombre del Señor! ¡Láncense al mar!

Es cierto, el Señor ha prometido honrar las plegarias de los fieles. Cuando oremos, depositemos toda nuestra confianza en la Palabra del Señor. Inclusive si aún después de haber orado no vemos un cambio inmediato, debemos aferrarnos a las promesas de Cristo. Mientras más nos saturemos con las palabras de Jesús en las Escrituras, más fe tendremos dentro de nosotros y más capaces seremos de pedir sanación.

“Jesús, me aferro y confío en tí y en tus palabras como aparecen en las Escrituras. Que tu amor sanador fluya de mí hacia los demás así como creo en tu deseo de que todos disfrutemos de tu vida en abundancia. Te pido que me uses como instrumento de tu amor sanador, hoy”.

ALABA Y DA GRACIAS A JESÚS POR SU AMOR TANTAS VECES COMO TE SEA POSIBLE

Es imperativo que alabemos y demos gracias al Señor por todas las cosas: por la oración contestada y por la que no. Más alabemos y demos gracias al Señor, con mayor perfección pondremos en práctica el primer gran mandamiento:

“Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza...” (Lc. 10:27).

A medida que abrimos nuestros corazones y mentes en alabanza al Señor, nos estamos abriendo a su poder sanador. La mayoría de estas personas gasta su vida lamentándose de sus problemas, dolores y sufrimientos. Están tan absortas en sus dificultades que éstas se convierten en el centro de su oración cuando este lugar debe ser ocupado por el Señor. Cuando alabamos y damos gracias a Dios, hacemos de Jesús el centro de nuestra oración y nos apartamos de nuestro centro. A medida que apartamos la vista de nosotros y la volvemos hacia el Señor, El se manifiesta de manera extraordinaria. Cuando alabamos al Señor, le estamos dedicando nuestra atención y, olvidándonos de nosotros, nos volvemos más receptivos a lo que El tiene para darnos.

Cuando una persona recibe oraciones de sanación, la podemos invitar a una reunión y pedirle que de gracias y alabe al Señor por el trabajo que el Espíritu Santo está haciendo dentro de ella. De esta manera, la persona se apresta a recibir la sanación que probablemente ya se está llevando a cabo.

Recomiendo los libros escritos por Merlín Carothers, Campo de Alabanza, El poder de la Alabanza y Respuestas a la Alabanza, con el fin de llevar a cabo un excelente estudio sobre la alabanza en nuestras vidas. Estos libros son lectura obligatoria para todo cristiano, especialmente para quienes están en el ministerio de la sanación. Ha sido una herramienta invaluable en mi propio ministerio.

“Padre celestial, te damos gracias y te alabamos por el hermoso don que nos has dado en Jesús y por el maravilloso poder que existe cuando abrimos nuestros corazones en la oración. Señor, te pido que todos te alabemos y te demos gracias siempre y en todo lugar. Te pido que te alabemos y te demos gracias sin importar las circunstancias por las que estemos pasando, y que tu amor nos llene en abundancia. Que cuando estemos sufriendo alguna pena o apretando los dientes, podamos ser capaces de alabarte sabiendo que todas las cosas funcionan para aquellos que amas. Pido que tu amor sanador fluya en nosotros y que las áreas difíciles de nuestra existencia sean sanadas, especialmente la de la autoestima. Que podamos aprender a amarnos para poder amarte y amar a los demás.

Te damos gracias y te alabamos, Jesús, por el trabajo que estás realizando dentro de nosotros en este momento. Amén”.

ORA POR EL ENFERMO TANTAS VECES COMO TE SEA POSIBLE

Aparentemente, entre más oremos con el enfermo, más relajada y profunda se vuelve la oración. Si éste es el caso, es valioso orar por él tantas veces como sea posible. Así como existen barreras a la sanación, el enfermo tiene barreras también y entre más se ore por él, más receptivo se volverá y más barreras se removerán, permitiendo que el amor de Dios fluya libremente.

Generalmente, cuando las familias me traen a sus enfermos, les digo: “Oren por ellos tres veces al día: en la mañana, al mediodía y en la noche. Impongan las manos sobre ellos por lo menos tres veces al día. Oren tantas veces como les sea posible, especialmente por los enfermos que hay en casa ya que se consiguen muchas más cosas de las que se creen mediante la oración”. Raras veces oramos demasiado por los enfermos. El peligro está en que oramos muy poco, no lo contrario. Es imperativo que nunca dejemos de orar, sin importar que tanto lo hayamos hecho con nuestros enfermos antes. Jesús es el modelo que debemos seguir ya que El dedicó mucho tiempo de su vida a la oración.

Nosotros mismos estamos recibiendo la sanación cuando oramos por los enfermos. Estamos creciendo en amor, fe y confianza. Este crecimiento, además de justificar nuestra preocupación por la sanación de los enfermos, debe justificar una frecuente oración. Por lo tanto, sea constante y ore por los enfermos tantas veces como le sea posible.

“Señor Jesús, fortalécenos y haznos alcanzar la fe. Pon tus manos sobre los enfermos sabiendo que tu deseo de sanación es más fuerte que el nuestro. Al seguir tu ejemplo, Jesús, ayúdanos a percibir las necesidades de tu pueblo y a ayudar con compasión. Gracias, Jesús”.


EL DON DE LA SANACIÓN POR IMPOSICIÓN DE MANOS

La imposición de manos ya se utilizaba en el Antiguo Testamento, y fue el gesto utilizado por Jesús para realizar sus curaciones (Marcos 6:5; Marcos 16:18; etc.) o simplemente expresar bendición (Mateo 19:13,15; Marcos 10:16).

Por otro lado, el Espíritu Santo se servía de la misma, para que los apóstoles que ya habían recibido su poder en Pentecostés, transmitieran, a su vez a otros, el don, poder, carisma o gracia según la voluntad del Espíritu. Además, pues, de ser el medio para traspasar algún don del Espíritu Santo a los primeros cristianos (Hechos 19:6), también se utiliza para consagrar a un creyente para una misión o función determinada (Hechos 13:3).

En 1ª Timoteo 4:14 y 2ª Timoteo 1:6 se habla de la imposición de manos sobre Timoteo de parte de Pablo para la concesión de algún don. Sin embargo, 1ª Timoteo 5:22 da a entender que la imposición de las manos, se había convertido en un acto habitual para, posiblemente, consagrar u ordenar ancianos, diáconos o pastores.

Hoy en día, en mi opinión, este acto de imponer las manos, que no tiene en sí ningún poder milagroso ni mágico, sino que es el medio por el que se sirve el Espíritu Santo y la iglesia, para designar a una persona que ha sido elegida para desempeñar una función como las citadas antes. Mediante este rito o acto se pide en oración la bendición de Dios, y se confirma la consagración de esa persona, que desde ese momento es separada o apartada para esa misión en especial.

Depende, pues, de la voluntad de Dios y de la disposición del creyente, que éste reciba un don u otro. Por supuesto, que las personas que imponen las manos, tienen que ser personas muy consagradas y entregadas a Dios, pues deben conocer bien a aquel, a quien van a realizar tal acto, y especialmente si reúne los requisitos de un siervo de Dios (1ª Timoteo 3:1-13; Tito 1:5-16).

No se trata tanto de tener autorización de nuestros dirigentes para predicar el evangelio sino de tener consagración, preparación, de reunir los requisitos de la Palabra, y de demostrar con nuestra conducta que de verdad reflejamos a Cristo y su voluntad en nuestras vidas, pues de lo contrario no daremos buen testimonio de Dios.

En cuanto a las sanaciones y la recepción del poder del Espíritu Santo, es algo que depende fundamentalmente de la voluntad de Dios, y de la sinceridad del creyente. Aunque el poder de Dios es el mismo siempre, y no puede cambiar porque Él es inmutable, es cierto que, en la actualidad, ya no se manifiesta con señales milagrosas como en la iglesia primitiva, pues entonces fue necesario para impulsarla, y para confirmarla como una obra que procede del Creador. Antes no se disponía de toda la Palabra de Dios escrita, sino sólo en parte y por transmisión oral, y fue imprescindible que la obra de los creyentes estuviese evidenciada que provenía de Dios por la manifestación de sus poderes milagrosos. Ahora, el Espíritu Santo convence y actúa, fundamentalmente por el poder del evangelio (Romanos 1:16; 10:17).

La sanación de los enfermos, de forma milagrosa corresponde fundamentalmente al periodo de la iglesia primitiva, por los motivos antes apuntados. Después y hasta hoy en día, Dios quiere que oremos por la sanación de los enfermos y por nuestra salud, pero su intervención, salvo raras excepciones que posiblemente existan, no está basada en la concesión de un poder sobrenatural que cure instantáneamente cualquier tipo de enfermedad, sino que obedece, más bien, a una lenta evolución que depende, de las leyes naturales, de los remedios científicos, y de nuestra comunión y fe en Dios. Dios desea, en primer lugar y sobre todo, la salvación de nuestra alma, sanarnos espiritualmente y librarnos del pecado. Veamos como Santiago en su epístola universal se refiere a ello.

jueves, 8 de diciembre de 2016


PLANTAS MÁGICAS SIEMPRE A MANO

Ajo: potente protector contra las malas energías. Cuelga una ristra o ten siempre una cabeza de ajos en la cocina.
Albahaca: atrae la riqueza. Pon un poco de esta planta seca en un saquito de tela y úsala como amuleto, guardada en el bolso o en un bolsillo de tu ropa.
Almendro: prepara el corazón para el amor. Comer sus frutos (o darlos a otra persona para que se los coma) ayuda a suavizar las penas y predispone al amor.
Canela: aumenta el atractivo. Frótate con un trozo de corteza (lo que se conoce como canela en rama) las zonas del cuerpo donde te sueles poner perfume antes de una cita importante.
Clavo (de olor): protección contra las malas lenguas y las envidias. Llévalo en un bolsillo como amuleto o pon un puñado en un saquito de tela y guárdalo en el armario con tu ropa.
Laurel: llama a la fortuna y protege de las energías negativas. Lleva una hoja en el bolsillo o cuelga una rama en el dintel de tu casa para protegerla de las malas energías.
Limonero: limpieza de malas energías. Añade tiras de cáscara de limón al agua del baño cuando sientas mucho cansancio (uno de los signos de las malas vibraciones) o tras un mal día para limpiarte completamente.
Romero: contra las malas energías. Añádelo al agua del baño para limpiarte espiritualmente o quema un poco y mientras aún humea, recorre las habitaciones de tu hogar para purificarlas de energías negativas.
Tomillo: Inspira valor y te da fuerzas para superar situaciones difíciles. Prepárate un baño de agua caliente y echa en él un puñado de esta planta, mejor si contiene la hoja y la flor.
Trigo: para la prosperidad. Guarda un puñadito de granos de trigo en un saquito de tela de color claro como amuleto para atraer la fortuna. Lo puedes poner en la entrada de tu casa.